top of page

Legañas en los ojos de mi mascota ¿Una señal de alarma?


Sabemos que te ha sucedido en más de una ocasión, al irte a dormir despides a tu perro o gato, le das una palmada en la cabeza y tal vez un beso de buenas noches y de esta forma vas a la cama sabiendo que ellos están bien. Al otro día despiertas y… ¿Qué es eso? Diriges tu atención hacia sus ojos y te encuentras con un acumulo de material verdoso o amarillento que en algunos casos impide que sus párpados se abran.


Rápidamente tratas de revisar todo su cuerpo mientras en tu cabeza surgen decenas de preguntas ¿Lo pico algún insecto? ¿Estará envenenado? ¿Se habrá lastimado sus ojos mientras dormía? O la peor de todas ¿Estará infectado de moquillo? Definitivamente la mejor opción es acudir con tu veterinario de confianza para despejar está y otras dudas, pero no sin antes darle un vistazo a este articulo y descubrir que la presencia de legañas puede ser también algo normal y mucho más común de lo que parece y aún más importante, no medicar este órgano tan importante y frágil como lo son los ojos.


Para empezar ¿Qué es la legaña?


Las legañas son acúmulos de lágrima seca y células epiteliales muertas que son producidas por la conjuntiva. Puede que no se formen en gran cantidad durante el día, ya que al parpadear una delgada capa de lágrimas lava continuamente los ojos para evitar que se sequen, esto gracias a las glándulas de meibomio que ayudan a mantener los ojos lubricados.


Cuando dormimos, no parpadeamos, y, por tanto, la secreción de moco producido en la conjuntiva o en la córnea, mezclado con otras sustancias se depositan en los ángulos de los ojos formando las legañas, el mismo principio aplica también para nuestro perro o gato.


Conociendo cómo es que se forman, el siguiente paso es determinar si puede ser algo “bueno o malo” y una característica importante para descubrirlo es el color de la secreción. A continuación, presentaremos los más comunes, así como el origen de este:


Color blanquecino o traslucido: Son las más habituales y no indican causa de enfermedad, además pueden ser producidas en cualquier etapa de la vida, desde cachorros hasta adultos. Este tipo de legaña suele presentarse como una respuesta alérgica al medio ambiente, solo basta con tenerlo en cuenta y observar a tu mascota en caso de que las sospechas sean ciertas.


Estas pueden ser retiradas de forma manual, con ayuda de una toallita humedecida con solución fisiológica, así como un paño que no deje residuos y muy importante, que se encuentre limpio, o simplemente dejar que tu mascota la retire con sus patitas.


Color marrón: Además del color oscuro, este tipo de legañas suelen ser muy pegajosas y cuando se secan por completo se vuelven en extremo rígidas, se encuentran en la comisura de los ojos y son un fuerte indicativo de un trastorno ocular.


Este tipo de legañas es común en razas como Shih Tzu o Bichón maltés, ya que se trata de un problema relacionado con el sistema de drenaje del ojo, el cual se obstruye y evita que se elimine el exceso de lágrima. En algunos casos suele relacionarse con algún trastorno que requiere un tratamiento más allá de simplemente retirarlas.


Color amarillo o verde: Este tipo de legaña ya es un fuerte indicativo de enfermedad, puede ser localizada como una conjuntivitis o sistémica como una infección por el virus de distemper canino o moquillos.


En la mayoría de los casos se presenta en compañía de dolor y un parpadeo constante.

Mucho ojo, en caso de tratarse de distemper, no permitas que tu perro tenga contacto con la secreción ocular del perro enfermo ya que puede infectarse si no tenido una correcta inmunización, en general no dejes que tu perro o gato entre en contacto con fluidos cuya causa sea incierta.


Ya identifiqué el tipo de legaña que tiene mi mascota ¿Qué hago?


La respuesta es muy sencilla… Acudir con tu veterinario de confianza.


Parece redundante, pero tratándose de un órgano tan fundamental y delicado, no es una opción medicar o aplicar remedios caseros sin conocer la causa original del problema, ya que algunos compuestos pueden dañar la superficie corneal y desencadenar una serie de problemas como ulceras, prolapsos, perdida de la visión e incluso comprometer la integridad del ojo.


Tu médico veterinario realizará las pruebas necesarias como el Test de Schirmer, el cual mide el nivel de producción de lagrima, así como algunos otros para identificar la problemática e instaurará el mejor tratamiento para tu mascota.


-David Eduardo Padilla Hernández


El doctor David tiene página de facebook!

Ahí podrás encontrar mucha información sobre cómo cuidar a tus mascotas, síguelo AQUÍ

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post

Guía Veterinaria, Since 2022.
Proudly created by a veterinarian

bottom of page